Velika Planina. Naturaleza en los Alpes eslovenos

Muy cerca de Ljubljana, en la Región de Bohinj,  encontramos Velika Planina, según nos vamos acercando a las colinas, divisamos las pequeñas casas ovaladas típicas (baje) de los pastores eslovénos, nos dicen que es uno de los pocos asentamientos que se conservan en tan buenas condiciones además de ser uno de los más numerosos. 

La media hora de camino desde la Estación del Teleférico ha merecido la pena, en Velika Planina se respira naturaleza, aire puro rodeado de vacas, sin duda es hermoso. 
La mejor época para visitar el asentamiento es a partir de Junio cuando se lleva de nuevo a los animales a pastar, durante estos meses los pastores que son gente muy agradable os enseñarán las viviendas, aunque también es la época con mayor número de visitantes. 

A este bucólico lugar hay que acudir sin prisa, con ropa deportiva y con ganas de perdernos entre las verdes praderas eslovenas, y si tenemos suerte podremos ver la Orquídea de Kamnik mientras caminamos. 

 
Cuando nos integramos entre las casas observamos que existe un Museo dedicado lógicamente a ellos, es pequeño y sólo se puede abrir en época de pasto, es un lugar singular que sirve para hacernos una idea de cómo pasaban los días los ganaderos, ya casi extinguidos en la zona. 
Al lado del asentamiento se ha creado un complejo turístico que ofrece al visitante todas las comodidades de un hotel, pero nos llama la atención ya que las casitas son prácticamente similares a las de los pastores, consiguiendo así una simbiosis con el entorno maravillosa. 

No podéis marcharos de esta zona sin probar uno de los manjares autóctonos, el Queso Trnic, seguro que podéis degustarlo in situ, este tipo de queso es único de la zona, y lo elaboran a base de la nata de la leche, creando una especie de tetilla y que posteriormente decoran con sellos de madera llamados “pisave”. 
Si continuamos el camino hacia arriba llegamos a la Capilla de las Nieves, diseñada por el famoso arquitecto Joze Plecnik, dónde muchos, durante la época estival, acuden a recibir misa. Este edificio quemado durante la Segunda Guerra Mundial fue reconstruido por los pastores siendo para ellos un lugar muy simbólico.
Otro de los atractivos son las cuevas de Velika Veternica y Mala Veternica, estas cavidades servían a los pastores para nutrirse de agua, ya que en el fondo de las mismas se acumula hielo y nieve que aguantaba sin deshelarse incluso en verano, además nos cuentan que durante la II Guerra Mundial también se utilizaban estas grutas para esconder material militar. 

Cuando el invierno acecha este valle se cubre de nieve generando en la zona una fuerte afluencia de esquiadores que acuden a la Estación de Esquí de Velika Planina, la pista ofrece 6 km de zona esquiáble, muchas familias y grupos acuden a este centro ya que las pistas son bastante asequibles para todos. Durante el invierno también se ofrece a los visitantes poder realizar rutas guiadas de senderismo.