Un paseo en tren por Eslovenia

Sobre el terreno de Eslovenia hay más de 1000 km de vías de tren que componen una tela de araña férrea para dar servicio a sus habitantes y visitantes. Este entramado de acero y hierro da servicio no sólo a las regiones de Eslovenia, sino también da cobertura a los pasajeros que viajan a Croacia, Hungría, Austria e Italia.

 

La línea de la que os vamos a hablar está cargada de curiosidades, por ello debéis utilizarla para sentir la belleza desde el tren. Se trata de la línea más corta de Europa Central, que une Bohinj con Trieste. Durante éste trayecto, que parece una especie de reclamo turístico, atravesaréis el Puente de Solkan, que es uno de los arcos de piedra más largos del mundo, pero no sólo eso, además sobrepasaréis por el precioso Río Soca mientras os maravilláis con sus turquesas aguas.

Normalmente los trenes no suelen atravesar muchas pendientes, por ello se evita construir las vías de tren cuando hay desniveles, pero aquí cerca de Stanjel, encontraremos un tramo que supera una pendiente del 2,6 % de desnivel, sin duda otra curiosidad más de éste línea.

 

Pero si algo nos llama la atención es que éste trayecto también forma parte del famoso Camino de la Paz, y que mejor elección, que disfrutar de un paseo en el Tren Histórico para poder conocer ésta parte de la historia reciente.
El Tren recorre un trayecto de unas dos horas de duración, comenzando en la ciudad de Jesenica, en el norte de Eslvoenia, cerca a la frontera de Austria.

 

Desde aquí comienza un viaje vintage, sobre un tren de vapor en el que podremos divisar el Lago Bled con su islote y su Castillo, así cómo vislumbrar algunas de las gargantas que conviven en ésta zona. Y si hay algo que no puede faltar a un recorrido en tren, es atravesar un largo túnel, éste concretamente nos mantendrá en penumbra durante más de 6 kilómetros.

 

Durante todo el trayecto, la experiencia cuenta con unos guías que harán que la excursión sea divertida e interesante, contando a los viajeros todo tipo de anécdotas e historias sobre los lugares por los que el tren pasa.
En el tren hay un servicio de bufé, dónde si tiene sed o desea picar algo de comer, puede comprarlo.

 

El trayecto nos deleita con un total de 5 galerías, 29 túneles y 30 puentes, ni más ni menos hasta llegar a la ciudad de Nova Gorica, en la frontera de Italia.

 

La compañía que ofrece éste tipo de excursiones en el Tren, oferta diferentes planes para los viajeros, por ello, en alguna de sus opciones y tras finalizar el trayecto de tren, un autobús recoge a los pasajeros para llevarlos de vuelta por la ribera del Rio Soca, pasando por poblaciones cómo Anhovo y Plave, llegando hasta Gorica, mientras podemos observar los viñedos que nos acompañan en nuestro camino. Y cómo no, también hay un momento para comer y degustar la sabrosa gastronomía eslovena.

 

Aunque si no deseas realizar ninguna excursión adicional, no hay problema, únicamente debes adquirir tu billete y bajarte al final del trayecto. Además desde el Tren Histórico animan a los amantes del ferrocarril a celebrar sus eventos, cenas e incluso bodas abordo de tan histórico y bello lugar mientras los paisajes más bellos de Eslovenia se convierten en el mejor escenario.