Skocjan, viaje al centro de la tierra

Estamos sobre una zona de roca porosa, compuesta por yeso, dolomia, y roca caliza, lo que hace que con el paso del tiempo la roca se vaya diluyendo como un azucarillo, pero tranquilos, el proceso es muy lento y mientras tanto va formando un misterioso paisaje que nos muestra lugares tan únicos como estas cavidades.


Todo el área dónde se encuentran la Cueva de Skocjan forma parte del Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, y una vez dentro entendemos el por qué. Después de haber visitado las cuevas de Postonja es bastante obvio que éstas otras están menos explotadas en lo que a turismo se refiere, no existen tantas tiendas, restaurantes ni tantos servicios como en las primeras, pero son realmente mágicas.

Una vez adquirida la entrada comienza la visita guiada, cerca de la zona más comercial existe un restaurante, información y punto de encuentro, aquí el guía te lleva hasta la entrada de la cueva, tras unos minutos caminando llegamos hasta el lugar, la visita dura alrededor de hora y media ya que únicamente se pueden visitar unos 3 kilómetros del total de 6 que tiene la cueva, tres kilómetros intensos, llegando a casi 150 metros bajo tierra en la que mientras descendemos podremos disfrutar del paso del Rio Reka bajo el famoso Puente Colgante, en la Cueva de los Murmullos,  sólo puedo decir que es impresionante, la sensación es indescriptible.


Quizá este paisaje es el más espectacular de la cavidad, se debe a que es un fenómeno no demasiado habitual, el Rio Reka subterráneo que continúa modificando el subsuelo de la zona.

Una vez superado el puente se pasa a la Gran Cueva Blanca, tras ver estalactitas,  y bóvedas naturales magnas, disfrutar de los caprichos de la naturaleza, y tras subir unos cuantos escalones, hacedlo con calma que son bastantes, llegamos a la salida de la Cueva a través de una imponente garganta que nos proporciona unas vistas de vértigo, y por dónde debemos regresar caminando por un pequeño camino hasta el punto de encuentro.

Si hemos tenido suerte, habremos visto al famoso Proteo, una especie cuanto menos extraña que habita en este tipo de cavidades y que es muy difícil de ver, aunque podéis consolados con ver murciélagos, éstos son bastante menos vergonzosos.

En este parque de Skocjan, no sólo encontramos las grandes cavidades, también podemos visitar la pequeña localidad de Skocjan, dónde, en su museo,  se guardan objetos y documentos sobre el descubrimiento de la cueva.