Ruta de Castillos en Eslovenia

Eslovenia tiene un patrimonio histórico impresionante repleto de mezcla de culturas, y gracias a la conservación de estos edificios podemos hoy en día conocer gran parte de las andanzas de aquellos caballeros que habitaban castillos y fortalezas.

Normalmente la Ruta de los Castillos suele comenzar en la capital eslovena, en Ljubljana se encuentra el Castillo del mismo nombre. Esta edificación del Siglo IX está ubicado en la Colina que domina la ciudad, en el mismo Casco histórico. Desde aquí es lógico pensar que los que moraban la fortificación tenían una amplia visión de todos los alrededores.

 
Los primeros habitantes del Castillo fueron los Spannheim, una saga con gran poder sobre los habitantes hasta que en el año 1335 las tierras de la región central de Eslovenia pasaron a formar parte del patrimonio de los Habsburgo. La poderosa familia decidió ampliar las estancias de la Fortaleza, dotando a las instalaciones de un arsenal propio entre otras.

Posteriormente y tras la decadencia de los Habsburgo el Castillo se convierte en prisión, prácticamente hasta los primeros años del Siglo XX. Y ya en el año 2000 y tras una fuerte reconstrucción pasa a formar parte del Patrimonio de la ciudad, hoy en día es escenario de numerosos eventos, como festivales musicales, teatro, así como para celebrar congresos incluso celebraciones matrimoniales.

Continuando la Ruta de los Castillos llegamos quizá a uno de los famosos de Eslovenia, situado muy cerca de las Cuevas de Postojna, es el Castillo de Predjama. Situado a unos 60 km de la capital encontramos una espectacular construcción, os preguntaréis que tiene de especial este lugar y aquí os lo desvelaremos. El Castillo está construido a partir de una cueva en la pared de la montaña. Un lugar estratégico, de muy difícil acceso y con una visión única de los posibles enemigos.


Su origen es del Siglo XII, siendo propiedad de diferentes familias y estirpes, escenario de luchas y traiciones este lugar se hizo famoso ya en nuestro siglo gracias a la leyenda de un inteligente caballero, el Barón Erazem Lueger, un personaje que tuvo la valentía de enfrentarse a los poderosos Habsburgo por una disputa. El Barón decidió aliarse con el archi enemigo de éstos el Rey de Hungria Matthias Corvinus y comenzar una lucha sin tregua contra los asedios que intentaban recuperar el castillo.

Gracias a las grutas secretas que le permitían salir a la superficie pudo subsistir sin ser visto por el enemigo, pero una traición de uno de sus sirvientes hizo que fuera alcanzado con un proyectil mientras estaba en el baño. Sin duda curiosa e interesante historia la del barón.

Quizá la parte más interesante en el interior del Castillo, la zona en la que se accede a la Cueva, y las grutas por las que se puede acceder desde el Rio Lokva. Además si eres afortunado podrás presenciar una representación de lucha medieval, ya que año tras año se celebra este evento recreando las antiguas batallas medievales.


La Ruta de los Castillos no acaba aquí, a tan sólo media hora de la capital topamos con la población de Bled, indispensable en nuestra ruta, el entorno en sí es mágico, maravilloso para disfrutar de un tranquilo paseo mientras subimos al Castillo de Bled, en lo alto de un acantilado que domina el famoso Lago. Tras una caminata (si preferís podéis acceder en coche) llegamos a la Fortaleza, Para entrar en el interior debemos abonar una entrada que nos dará la posibilidad de inmiscuirnos en las numerosas salas totalmente restauradas. En ellas encontramos diversas reliquias y documentos así como representaciones de la vida medieval, como una sala en la que se halla una copia de la Imprenta de Guttemberg en la que nos explican el proceso y la técnica de la misma. También podremos ver como se acuñaba la moneda y llevarnos un recuerdo de la misma.

Este castillo encantador ubicado a 130 metros de altura desde el Lago formó parte, cómo no, de los Habsburgo  y a pesar de sus continuas reformas y ampliaciones conserva su estructura originaria. Las impresionantes vistas que se obtienen desde la terraza, el pozo para extraer el agua y el antiguo puente levadizo hacen que nos transportemos a la Edad Media. Y si tenemos la suerte de disfrutar de alguno de los eventos que se celebran en los aledaños, como los mercados medievales, nuestra experiencia será máxima.


Aunque estos quizá son los tres castillos más conocidos, la Ruta puede continuar hacia otras ciudades eslovenas dónde se hallan numerosas fortalezas. En la ciudad medieval de Celje se encuentra el Viejo Castillo de Celje, ciudad en la que además disfrutaremos de su amplia arquitectura.

Otros castillos menos conocidos pero no por eso menos importantes son los de Kostel, cerca de Croacia, ubicado en un lugar impresionante rodeado de montañas en plena naturaleza; el Castillo de Turjak famoso por ser epicentro de importantes batallas durante la Segunda Guerra Mundial. O el Castillo de Ptuj, otra de las ciudades más importantes de Eslovenia.

Aunque la lista es interminable, estamos seguros que en cada localidad, pueblo o ciudad eslovena encontraréis una Fortaleza o Castillo que hará las delicias para los amantes de estos históricos edificios.