Peregrinaje religioso, Eslovenia, Croacia y Bosnia

Una de las Rutas más atractivas para el Turismo Religioso es la que une Nova Gorica, en Eslovenia con Dubrovnik, en Croacia. Un viaje de dos semanas que busca visitar algunos de los Templos religiosos más importantes de ambos países, así cómo profundizar en los ritos y tradiciones de sus gentes.

 

En la bonita ciudad de Nova Gorica se encuentra uno de los Monumentos más importantes de la zona, el Monasterio Franciscano de Kostanjevica. Su protagonismo se debe sobretodo a la colección de incunables que se hallan en la biblioteca del monasterio. Pero también os contarán que allí se encuentran los restos de los últimos Borbones franceses.  Además muchos peregrinos se acercan hasta aquí para disfrutar de su colorido jardín, en el que se cultivan las famosas Rosas Bourbon, cuyo perfume y grandiosidad hipnotiza a los visitantes.


 

Desde ésta ciudad fronteriza con Italia se continúa visitando otro lugar santo, ésta vez situado en territorio italiano, muy cerca de los Alpes Julianos y fronterizo con Eslovenia. Hablamos del Monte Santo de Lussari, lugar sagrado para muchos alberga varios templos que componen un santuario que recibe a cientos de peregrinos. Un escenario idílico, rodeado de montañas, al más puro estilo alpino, sin duda un lugar que inspira mucha paz a aquellos que lo visitan.

 

Durante éste viaje se visitan algunos lugares mágicos cómo el lago Worthersee, en Austria, la península de Maria Worth, Villach o Kranjsja Gora, en Eslovenia. Todo ello para ponerse en ruta hacia otros lugares eslovenos cómo Bled en el que se visita una de las Iglesias más curiosas del mundo, la Iglesia de Santa María situada en un pequeño islote en el Lago Bled, aquí no olvidéis tocar tres veces la campana, para tener buena suerte!!!

 

Muy cerca de Bled, se encuentra la capital de Eslovenia, Ljubljana, ciudad cosmopolita, animada y con un patrimonio que debemos visitar empezando por su famoso Castillo. Ubicado en una colina en el centro de la ciudad, desde dónde obtendremos las mejores vistas de la capital. Por supuesto hay que pasear entre sus calles repletas de cafés y terrazas que nos invitan a degustar un rico café esloveno.

 

Continuando la ruta religiosa, pondremos rumbo al sur, pero no sin antes hacer una parada en las famosas Cuevas de Postojna, visita obligada en la que descubriremos los secretos del subsuelo de Eslovenia y sus increíbles seres que allí habitan. Muy cerca de las Cuevas, se encuentra el curioso Castillo de Predjama ubicado en la pared de una cueva y que cuenta con una maravillosa historia de traiciones entre caballeros.

 

Desde aquí, ya sobrepasamos la frontera con Croacia y nos dirigiremos a Opatija, para desde allí visitar algunos lugares religiosos cómo la Basílica de la Virgen María, el Frangipani de Fortalieza o el Santuario Mariano de Trsat.

 

Otros de los lugares que nos esperan en nuestro viaje religioso es la ciudad de Zadar dónde visitamos la Iglesia de San Donato, dónde su preciosa arquitectura nos atrapará, aquí se celebran numerosos eventos musicales gracias a sus características que hacen que tenga una de las mejores acústicas para éste tipo de eventos.

Desde aquí se visita también la ciudad de Sibenik y Trogir, ambas bellas pero muy diferentes. En Sibenik podremos visitar la Catedral de San Jacobo, bella y muy bien conservada, una joya de la ciudad, sin duda. En Trogir podremos disfrutar del Casco Histórico, que forma parte del Patrimonio de la Humanidad.

Y desde aquí hasta otra ciudad que forma parte de la lista de Patrimonio de la Humanidad, Split, dónde su Palacio de Diocleciano nos sorprenderá por su belleza. Además en Split visitaremos la Catedral de San Duje, que fue Mausoleo del emperador y que posteriormente se convirtió en Catedral, preciosa de éstilo románico y gótico. También veremos el templo de Júpiter.

 

El viaje va llegando a su fin, y desde aquí nuestra expedición se dirige al mayor lugar de peregrinaje de la zona, el Santuario de Mdejugorje, en Bosnia. Dispondremos de una jornada completa para visitar tranquilamente el santuario, y los lugares dónde dicen que se apareció la Virgen Maria.

Aprovechando que estamos en Bosnia, visitaremos la ciudad de Mostar, mezcla de culturas, bella, herida pero poco a poco recompuesta, un lugar que nos hará recapacitar sobre la maldad de los hombres.

 

Y para poner punto final, que mejor que acabar nuestro viaje religioso en Dubrovnik, aquí podremos disfrutar de sus joyas arquitectónicas, la Iglesia de San Blas, sus imponentes murallas, el Palacio Sponza, el Palacio de los Rectores o la Catedral de Velika Gospa.
Sin duda el mejor escenario para nuestra despedida por éste peregrinaje a través de diferentes países y ciudades.