Peljesac, gastronomía y cultura

Croacia apuesta por un turismo sostenible y ecológico, por ello se potencia la cultura de la gastronomía, conectando este factor con la historia de este territorio. Que mejor forma de conocer un país a través de sus manjares.

Para empezar nos situamos en un mapa, la Península de Peljesac se encuentra a unos 80 kilómetros al noroeste  de Dubrovnik, en la región de Dalmacia. Está unida por el istmo que une la localidad de Ston con el Cabo de Lovista.

Los amantes del senderismo suelen elegir esta zona para dar rienda suelta a este deporte, y no es de extrañar, aquí encontramos un edén en la tierra.

Quizá una de las localidades más conocidas es Ston, su suave clima  y su inmensa muralla abriga los criaderos de mejillones. Desde la estratégica muralla obtenemos las mejores vistas de la localidad. La murallas se extiende en casi un kilómetro, considerándola la más larga de Europa, para poder recorrerla hay que comprar una entrada que nos dará el paso hacia el cielo.


Ston fue una ciudad muy importante en el Imperio Romano, por ello encontramos vestigios de ésta época en sus calles, así como magníficos edificios de la Edad Media, como sus Palacio Episcopal, el Convento franciscano de San Nicolás o la Antigua Cancillería.  

Aunque posiblemente el protagonista de Ston sea el mejillón, que compite con las sabrosas ostras en proclamarse en el mejor manjar de la zona. La variedad que aquí encontramos es la ostrea edulis, la llamada ostra europea, es una ostra peculiar, ya que no hay demasiadas en el mundo ya que en otros lugares fue extinguida. Por ello aquí se cuida y homenajea a su exquisito producto, lo hacen con una fiesta que se celebra el 19 de Marzo, miles de ostras se reparten entre los peregrinos gastronómicos que acuden a la Región. Más de 3 millones de estos moluscos se producen aquí, sirviéndolas de diversas formas, a la plancha, crudas, en sopa, al horno…Sin olvidarnos de el maridaje, otro de los principales atractivos de Peljesac.

Una visita imprescindible es poder perderse entre los numerosos viñedos de la península, y por supuesto catar sus vinos aromáticos. Gracias a la situación geográfica, la actuación de los vientos y sus casi infinitas horas de sol,  esta tierra ha conseguido crear los mejores vinos tintos de Croacia.

Muchos de los habitantes de la península vienen dedicándose a esta labor desde épocas inmemorables, de hecho nos cuentan que muy cerca de Nakovana, se encontró un Santuario de la época iliria en la que se pudo constatar que sus habitantes alababan al Dios Dionisio, dios del vino entre otras cosas.  Posteriormente los romanos, que de vino sabían algo, continuaron con el cultivo de la vid, hasta nuestros días.

Aquí se cultiva la uva Plavac Mali, un uva pequeña que se da muy bien en lugares como Dingac y Postup. Se elabora un vino con mucho cuerpo y sabor, con ligera acidez, es un vino seco de color púrpura oscuro, delicioso!!!

Otros lugar interesante de la Península es Orebic, ésta pequeño puerto pesquero se ha hecho muy famoso ya que desde aquí son muchos los que embarcan en ferry para visitar la isla de Korcula. Pero no puedes dejar de visitar Orebic, rodeada de grandiosas vegetación mediterránea, nos muestra la rica cultura e historia de una ciudad que fue cobijo de los grandes capitanes de barcos más famosos.

Os recomendamos visitar también otros lugares menos conocidos pero con un encanto especial cómo Loviste, con su impresionante bahía, desde la que se pueden contemplar los atardeceres más espectaculares. O Kuciste, en la zona sur, otra localidad marinera , mucho menos turística en la que encontraremos un remanso de paz y tranquilidad.