Navegando en el laberinto de las Islas Kornati

Aún puedo sentir la brisa marina abordo del velero “Aurora”, cuando atravesamos el Archipiélago de las Islas Kornati, sin duda una experiencia difícil de olvidar que no ceso de recomendar a aquellos viajeros que buscan algo diferente en sus viajes.

Antes de navegar nos cuentan los lugareños que  nadie se pone de acuerdo en cifrar el número de islas e islotes, así que lo más fácil es que recurramos a las leyendas en las que se asegura que hay tantas islas cómo días del año, por lo tanto no vamos a ser nosotros quiénes pongamos en duda tal historia.

La mayoría de los islotes son tan pequeños que están totalmente deshabitados, en otros encontramos algunos vestigios de civilizaciones pasadas, que quizá utilizaron estas islas para defenderse de los enemigos. Nos cuentan que los ilirios, romanos y otros pueblos colonizadores establecieron sus torres de defensa en la roca.

La isla más grande es Kornat, y una de las pocas que aún están habitadas, éste lugar forma parte del Parque Nacional, por lo que para navegar en sus aguas hay que pagar una entrada antes de introducirnos en el Parque, éstas entradas sirven  para su conservación.

Una de las características que más llama la atención de éstas formaciones, es su orografía. Apenas hay vegetación, esto es debido a las pocas precipitaciones que tienen lugar aquí, la temperatura del aire, y por supuesto la roca caliza que predomina en casi todas las islas y que hace que el agua se filtre sin dejar a la vegetación que se asiente.

Gracias a éste paisaje, los aficionados a la escalada eligen las Kornati para realizar actividades relacionadas con éste deporte. Veremos con suerte ágiles escaladores deslizandose entre las grietas y barrancos de vértigo. Uno de ellos es el Acantilado de Kolobucar, que alcanza los 82 metros de altura, proclamándose el más alto de todo el Archipielago.

Las islas Kornati y sus aguas son reclamo también para los submarinistas, y es que las profundidades del archipiélago son un tesoro para ellos debido al gran número de especies que habitan en sus aguas. Hay diferentes agencias que ofrecen tours y excursiones para realizar submarinismo.

Sin duda los amantes del deporte tienen multitud de actividades a su disposición cómo el kayac, senderismo, bicicleta de montaña….

Durante la travesía veremos numerosos faros que guían a los expertos navegantes entre las sinuosas formaciones, y nos llevarán hasta uno de los lugares más bellos del archipiélago, el Parque Natural de Telascica, famoso por el lago Mir, un trocito del paraíso.

 

Al ser un lugar protegido hay que tener en cuenta el amarre de los barcos y el tema del alojamiento. Respecto a la pernoctación en barco hay que saber que únicamente está permitido en algunos puntos en concreto, y si deseáis dormir en tierra firme también os recomendamos informaros de los camping existentes (Levrnaka, Zakan y Ravno).

En Kornat encontraremos bastantes restaurantes dónde podremos degustar especialidades de Dalmacia, una gastronomía rica en productos del mar, aderezados con sabroso e intenso aceite de oliva y deliciosos quesos de cabra y oveja. Otro lugar muy característico del Archipiélago es la población de Vrulje, aquí a penas hay habitantes pero encontraremos numerosos restaurantes o konobas, ideales para después de un baño en las aguas turquesas de la zona.
Además durante el verano, si lo deseamos podemos comprar algunos suministros básicos en el islote de Vela Panitula.