La leyenda de Mljet | Dalmacia | Croacia

Si tendríamos que elegir una de las Islas de la Costa Dálmata por su belleza no lo sería una elección fácil, todas y cada una de ellas nos hechizan, aunque Mljet nos atrae como al fuerte Ulises y nos atrapa cuando arribamos en ella.

Se encuentra muy cerca de Dubrovnik y para llegar a ella hay que tomar un ferry o bien disponer de alguna embarcación que nos acerque, desde la lejanía ya podemos ver su intensa vegetación, no adivinamos ningún edificio, aunque “haberlos haylos”.

Mljet resulta ser una isla no tan masificada como otras de la costa, quizás por no ser demasiado accesible y además estar protegida y declarada como Parque Nacional.
Una vez en la Isla se puede visitar alguno de sus diez pequeñas poblaciones, que se conectan por una pequeña carretera y disfrutar de una jornada tranquila rodeados de pequeñas casitas y embarcaderos. Si has venido en ferry y dispones de vehículo podrás recorrer la isla sin problemas.


En el interior de la Isla existen dos lagos naturales inmensos, Veliko Jezero y Malo Jezero, y es en el primero de ellos dónde se halla la población de Unije, junto a la localidad vemos un pequeño islote que alberga el Monasterio Benedictino de Santa Maria, S.XII, quizá el lugar más fotografiado de la Isla, y no es para menos, las imágenes que nos muestra esta zona de la Isla es impresionante, según nos cuentan este lugar tuvo mucha importancia en la Edad Media debido a la Gran importancia de documentos y reuniones que la Institución religiosa tenía lugar .

La mejor forma de gozar de esta isla es realizar algún paseo en barco por su gran lago salado y visitar otras pequeñas poblaciones mientras deglutamos de los productos croatas que nos ofrecen los oriundos, podremos degustar el delicioso jamón dálmata, el queso de Pag o Lika delicioso y como no los pescados fritos o en caldereta, en la mayoría de los lugares podremos encontrar algún lugar para poder comer mientras nos relajamos con tan bello paisaje.

Tras un descanso lo ideal es visitar Polace, aquí aún se conservan pequeños vestigios de la época romana, como su antiguo palacio y las murallas de protección. Muy cerca encontramos la población de Polje, dónde nos cuentan que se halla la Cueva de Odysseus, aquí es dónde comienza la leyenda de Ulises, se supone que él llegó a través de un túnel de más de 30 metros que llega a la cueva , y allí la hija de Poseidon le enamoró.


Si la jornada da de sí podremos visitar otra población mitológica, Pomena, muy cerca del Malo Jezero, el más pequeño de los dos, quizá es uno de los lugares más turísticos de la isla, y actualmente dispone de numerosos restaurantes, alojamientos y tiendas, pero lo que más nos gusta es la pequeña playa nudista situada frente a Pomena, en la isla de Pomestak.

Los aficionados al submarinismo eligen esta bahía debido a la gran cantidad de coral rojo que hay en el fondo marino, y a la calidad de sus aguas, transparentes, tranquilas y limpias que ofrecen un espectáculo visual bajo el mar. Pero no sólo acuden a realizar estas actividades, Mljet acoge a senderistas, escaladores, ciclistas, amantes del treking, y por supuesto a todo aquel que ame la naturaleza como lo hacemos nosotros.

Sin duda entendemos que esta maravillosa isla con su verde paisaje, sus mantos de pinos, sus rocas escarpadas, la belleza de sus lagos…, haya servido de inspiración a poetas y pintores, desde Homero hasta los más importantes artistas croatas, nos sentimos inspirados…