La encantadora Trogir, Patrimonio de la Humanidad

No nos extraña que en 1997 la ciudad de Trogir fuera elegida Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, y es que es una joya en sí misma. Esta población fundada por los griegos y ocupada por romanos y venecianos, guarda en sus calles la esencia de todas esas culturas. A pesar de ser devastada durante las diferentes guerras y ocupaciones, se conservó gran parte  de su patrimonio.

Una vez en Trogir no sabes por dónde empezar, aunque un buen inicio es dejarnos llevar por el paseo marítimo, un pequeño espacio (como todo en Trogir), que nos permitirá ver el ambiente de terrazas y cafés que hay en esta parte del Casco Histórico.

Algo que nos llama la atención en Trogir y también en otras partes de Croacia es el color de sus ciudades, y es que en Trogir todo es color arena, sus fachadas realizadas con la misma piedra hacen que el color beige inunde nuestra panorámica.

Seguimos nuestro camino hasta llegar a la Catedral de San Lorenzo, su gran torre de casi 50 metros no puede ocultarse a los ojos de los viajeros. En el conjunto religioso se mezclan varios estilos arquitectónicos, desde elementos barrocos, renacentistas hasta góticos y románicos. Merece la pena realizar una visita a este monumento.

Allí mismo se encuentra la Plaza Juan Pablo II, un lugar animado dónde los locales suelen quedar para tomar algo.

Dejándote llevar entre las calles más silenciosas y tranquilas, lejos de restaurantes y tiendas de souvenirs, encontramos otros lugares como la Iglesia de San Salvador, que la localizaremos por su gran reloj que nos indicará que ya es hora de comer. En Trogir hay muchísimos lugares para comer, no podía ser de otra manera, os animamos a degustar sus famosos Mussels (Mejillones) elaborados de diferentes formas, las ensaladas de pulpo, los famosos cevapici o cualquier pescado de la zona. Es difícil decidir que comer, ya que todo está buenísimo.

 Tras una parada técnica nos dirigimos al Castillo de Camarlengo, junto al Canal. Esta fortaleza se puede visitar, aunque ya desde fuera nos hacemos a la idea de la fuerte defensa que tenían que utilizar los venecianos para afrontar los ataques. Este lugar también conserva la Torre de San Marcos que antiguamente formaba parte del entramado de la ciudad fortificada, aunque hoy en día se encuentra separada.

Muy cerca de aquí encontramos la Puerta Sur de la ciudad amurallada, aquí está el Monasterio de San Nicolas, un lugar que se puede visitar con una entrada, en su interior veremos obras realizadas por los antiguos monjes benedictinos.

El casco antiguo de Trogir se visita bastante rápido ya que no es muy grande, entre sus joyas encontramos el Palacio Ducal que actualmente es la sede del Ayuntamiento. Aunque Trogir es un tesoro en sí mismo, por lo que os recomendamos perderos en sus calles mientras degustais un delicioso helado bajo el sol de la ciudad.