Islas Pakleni, el paraíso a un paso de Hvar.

El Archipiélago de las Pakleni lo componen un total de 20 islas e islotes. Un lugar que alberga algunas de las leyendas más bonitas de la costa. Los habitantes del lugar nos cuentan que las Pakleni se crearon por el semen del Dios del Agua, Poseidon, cuando fue interrumpido en un acto amoroso con una ninfa. Fue el celoso Zeus quién en un arrebato de ira contra Poseidon apareció en pleno escarceo amoroso e hizo que la semilla del amor creara tan bellas islas.

También nos cuentan los oriundos que a éstas islas las llaman, las Islas diabólicas, ya que su orografía compone una especie de tridente que bien podía ser el del mismísimo diablo. Pero os aseguramos que más que en el infierno os sentiréis en el paraíso. Aunque en realidad el nombre de las islas Pakleni proviene de la cantidad de Paklina, que es una resina que contienen los árboles de la isla y que se utilizaban como barniz para las embarcaciones de los marineros.

Para llegar hasta aquí debéis hacerlo en barco, hay taxi botes que realizan el recorrido pudiendo llegar a la Isla de San Celmente, la más visitada, en unos veinte minutos. Una vez allí podréis disfrutar de una jornada playera, disfrutar de sus famosos chiringuitos y perderos en su pequeño Jardín Botánico.

En la Isla de San Clemente se encuentra el puerto de Palmizana, un lugar con un gran ambiente en el que encontraremos atracadas numerosas embarcaciones de recreo. Es un puerto con muy buenas instalaciones, además también es uno de los más acogedores por su orografía. Desde aquí podemos comenzar a caminar por un sendero que nos llevará a través del Jardín Botánico. Un lugar muy exótico, rodeados de ágaves y cactus de variedades infinitas.

 Este lugar fue creado por Meneghello, un profesional de la enseñanza que gracias a sus viajes innumerables fue importando plantas lejanas y creando este lugar. Hoy en día es su familia la que lo gestiona. En el Jardín encontraréis diferente señales que os llevan a algunos chiringuitos, allí podremos probar los frutos del mar, mariscos y pescados cocinados exquisitamente, un lujo para nuestro paladar.

También existen en la isla alojamientos sostenibles que funcionan siempre cuidado el ecosistema.
Allí encontraremos los restaurantes y bares más fascino de la zona, su cuidada decoración sintoniza perfectamente con la música que escuchamos.
La playa de Palmizana es pequeñita, de piedra, con unas aguas cristalinas que hacen las delicias de los submarinistas o aficionados que exploran el animado fondo submarino, muy cerca de allí existen restos arqueológicos romanos como ánforas y otros objetos.

Aunque las Pakleni las componen otras islas como Sv. Jerolim, también muy conocida por su playa nudista, quizá la primera cala dónde se comenzó a practicar el nudismo en toda Europa, y no nos extraña que eligieran este rinconcito del paraíso. Aquí también han llegado los chiringuitos, así que si os apetece un refrigerio no dudéis en sentaros en sus terrazas a tomar algo.

Foto Hvarcroatien.de