Gargantas de Vintgar, paraíso natural de Eslovenia

Este lugar perfectamente conservado se halla muy cerca de la ciudad de Bled, así que es una excursión ideal si te encuentras visitando la zona.

Las Gargantas de Vintgar fueron descubiertas accidentalmente, en 1891 por el alcalde de la zona Jakob Zumer, y el cartógrafo y fotógrafo Benedikt Lergetporer, a partir de este momento decidieron que este lugar tan maravilloso debía mostrarse al mundo, por ello comenzaron a acondicionarlo para que se pudiera discurrir entre las paredes del desfiladero.


El recorrido tiene 1,6 km, y no supone ninguna dificultad, pueden acceder a él niños y mayores sin problemas, una vez que comienzas a internarte entre los montes Hom y Borst, hay que dejarse llevar por el ruido del rio Radovna, dejarse atrapar por sus aguas intensamente turquesas, mientras caminamos por las pasarelas de madera, en varias ocasionas cruzamos por puentes de lado a lado del desfiladero caminando por ambos lados de las Gargantas.

Al comienzo del desfiladero desde Podham veremos que las aguas son más bravas, debido a la cantidad de rocas y pozos que existen, según avanzamos veremos que el rio se va tranquilizando, para acabar con un final espectacular, la gran cascada.


Las cascadas nos acompañan hasta el final del recorrido, que se realiza en media hora aproximadamente, allí la más imponente de ellas, la Cascada Sum de 16 metros de altura nos despide del recorrido, el circuito es lineal por lo que debemos desandar el camino para volver al inicio.

Aunque para los más activos se puede continuar el recorrido pero esta vez fuera de las gargantas, este camino alternativo nos lleva hasta Vintgar, por el monte Hom, pasando por Santa Katarina, las vistas panorámicas son impresionantes, según vamos caminando notamos que existen pequeños ascensos, hasta que llegamos a la ermita, allí existe un pequeño bar en el que los niños pueden jugar en los columpios mientras comemos algo. Este recorrido  largo dura unas 3 horas como mucho realizando las paradas para descansar y tomar fotografías, son unos 5 km en total desde el comienzo.


Para acceder a las Gargantas hay que obtener una entrada en el comienzo del sendero, es algo simbólico para procurar la conservación de las Gargantas, además en el final del camino existe un pequeño establecimiento dónde podréis tomar un refresco o un helado. Al comienzo existen baños públicos.

En verano este lugar que es uno de los atractivos más famosos de Eslovenia suele estar bastante lleno de gente, por lo tanto os recomendamos madrugar un poquito para poder aparcar en la zona sin problemas y realizar el trayecto sin aglomeraciones ya que las pasarelas son estrechas y con mucha gente es bastante incómodo.