Eslovenia, destino sostenible

En el mes de Diciembre se ha publicado la lista que componen los 100 destinos más sostenibles del mundo, según el Comité internacional que compone ésta clasificación. Desde 2016, se elabora un ranking de los destinos más sostenibles del mundo, una lista que se elabora gracias a diferentes entes sociales y turísticos que aportan una elaborada documentación sobre ciudades y lugares de todo el planeta. Una vez estudiados todos los candidatos, con todas las aportaciones necesarias sobre calidad del aire y de las emisiones de carbono, se edita el ranking.

En ésta ocasión, Eslovenia copa un gran protagonismo debido a la inclusión de numerosas ciudades y lugares de su territorio que han sido seleccionadas cómo destinos sostenibles. Entre ellos encontramos a Ljubljana, capital eslovena, algo curioso teniendo en cuenta que es uno de los núcleos más importantes del país, dónde se encuentra la mayor actividad económica de Eslovenia. Pero también aparecen en la lista lugares cómo Bled, Komen, Podcetrtek, Rogaska Slatina y un gran número de poblaciones que se concentran en el programa esloveno “Eslovenia verde”, una entidad creada por el Patronato de Turismo de Eslovenia, al que pertenecen lugares cómo Zalec, Lasko, Idrija, Kamnik, Cerkno, Celje Rogla, Velenje, Nova Gorica, Maribor, Kranjska Gora, Bela Krajina, Brda o Ptuj.

Parque nacional de Triglav

Todos sabemos el esfuerzo que se realiza desde el Patronato de Turismo para convertir a Eslovenia en uno de los destinos más sostenibles de Europa, poniendo en valor un turismo consecuente con el medio ambiente, frenando un turismo de masas que desequilibre el eco sistema esloveno, potenciando su geografía y clima para que los viajeros puedan conocer el país desde una economía más verde. Desarrollando a su vez una industria que apueste por alternativas más ecológicas, en el que destaque el conocimiento de la naturaleza que ofrece el país, o vendiendo un turismo gastronómico que cree una continuidad en la elaboración de productos 100% naturales.

Eslovenia alberga un gran tesoro verde en sus fronteras, una joya natural que hay que preservar, pero que también hay que mostrar al mundo. Muchos viajeros lo eligen cómo destino, precisamente por su embriagadora naturaleza, un país en el que se pueden realizar multitud de actividades relacionadas con el eco turismo yendo siempre de la mano, sin masificarlo y destruirlo.

Aquellos que se acercan a conocer Eslovenia apuestan por visitar algunos de sus Parques y entornos naturales y disfrutar de los paisajes que nos ofrecen. El Parque Nacional de Triglav es uno de éstos regalos, allí se pueden realizar numerosas actividades de senderismo, escalada, cicloturismo, esquí, equitación, pesca….
Además gracias a su orografía, no sólo hay tesoros en la superficie, en Eslovenia han sabido proteger el subsuelo, ofreciendo a los visitantes un mundo subterráneo plagado de maravillas naturales, gestionando su patrimonio natural de la mejor forma posible, es el caso de las Cuevas de Skocjan, que forma parte del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco desde 1986.

En Eslovenia cuidan el entorno natural, pero también sus tradiciones, y por ello las Salinas de Secvlje se han convertido en un atractivo más para los visitantes, allí podremos ver cómo se trabaja la extracción de sal de la forma más tradicional posible. Los viajeros pueden conocer de primera mano los métodos que utilizaban aquellos salineros de hace más de 700 años.

Trabajo artesano en las Salinas de Secovije

Los parques de Kozjansko, Polhograjski dolomiti o el Parque de Carniola Interior nos ofrecen atardeceres mágicos sobre sus colinas y lagos, visitas a castillos de cuento y riquísimas recetas de la gastronomía más tradicional.

No es de extrañar, que a través de diferentes organizaciones se quiera preservar un país con tanta riqueza, un destino que debe seguir cuidando sus bienes para que el mundo pueda encontrar un turismo más sosegado, alejado de las masificaciones turísticas, ofreciendo un turismo de calidad, ecológico y responsable.