Carnaval de Ptuj

La pequeña ciudad de Ptuj, situada al sureste de Maribor -la segunda ciudad en importancia de Eslovenia- es realmente encantadora y con un vasto pasado histórico a cuestas. Siendo una de las más antiguas de Eslovenia.

Su historia se remonta a la Edad de Piedra, pero fue durante la ocupación romana que alcanzó gran esplendor y bajo el mandato del emperador Trajano fue nombrada “Poetovio”.

Su casco histórico es encantador y nos revela su cronología. Primero, con una estela de época romana de grandes dimensiones y peso que narra parte de su historia, después con la enorme y esbelta torre del reloj que se halla detrás de la misma y que se alza visible desde cualquier lugar de la ciudad, corroborándolo desde el bonito castillo que se yergue en el punto más alto de su orografía.

Además Ptuj también se ha coronado por la calidad de sus vinos blancos, teniendo las bodegas más antiguas de Eslovenia.

Ptuj es pues, una ciudad ideal para disfrutar del turismo etnográfico, enológico, histórico y gastronómico.

Kurentonvaje

Una de las épocas que recomendamos para vivirla con un componente folclórico y animado, es durante los carnavales. Su peculiar desfile se llena de color y alegría con los demonizados “Kurents”, personajes que fueron creados con la intención supersticiosa de asustar al invierno para darle raudo paso a la primavera. Su apariencia ha ido cambiando a lo largo de los años y de ser un tanto más austera e incluso tétrica, se han ido añadiendo colores que aportan un carácter más alegre, idóneo para el espíritu del carnaval.

Los impresionante atuendos constan de un traje hecho con pieles de oveja, un par de cuernos ataviados con coloridos lazos y plumas de aves, una máscara variopinta de madera o cuero, unos graciosos bigotes elaborados con espigas de trigo, una prominente lengua roja y dientes confeccionados con alubias blancas. En la cintura llevan ceñido un pesado cinturón con cencerros que agitan vigorosamente cuando se sacuden para espantar al crudo invierno. En los tobillos un tejido de lana roja y en la mano sostienen un largo palo donde usualmente las mujeres solteras ataban un pañuelo con su nombre bordado. Por lo que, en su origen, también era un ritual exclusivo para los hombres solteros, ya que de ésta manera se realizaban también el cortejo a la par que el peregrinaje se extendía por cada vivienda del poblado llevando con su presencia una racha de buena suerte y fructífera cosecha. Los kurent formaban un círculo y agitando su espeluznante apariencia, esto, aunado al estruendoso ruido de sus cencerros se creía ahuyentaba a los malos espíritus y/o demonios. En retribución los propietarios obsequiaban una ofrenda en agradecimiento.

Con el tiempo la tradición ha ido cambiando e incluso es común encontrar mujeres y niños que se unen al desfile y portan con orgullo el traje de kurent. Además hoy es posible disfrutar de ellos en pleno centro histórico de Ptuj durante el Carnaval.

La primera vez que se organizó ésta festividad fue en 1960, donde las máscaras tradicionales del poblado de Markovci participaban: los hombres del arado, gallos, hadas, osos y korants. Para 1962 el carnaval abrió la posibilidad de participar a otros máscaras típicas de toda Eslovenia, esto permitió también que gente de otros países se uniera al festejo con sus propios disfraces. Lo cual ha impulsado favorablemente la crecida de asistentes cada año. Es por ésta razón que en 1991 Ptuj pertenece a la Federación Europea de Ciudades Carnavaleras. Desde 1994 la fiesta se ha extendido con una duración de 11 días que comienza siempre en sábado, una semana antes del domingo de procesión. Durante éste periodo se suceden diversos eventos y actividades que hacen olvidar por completo el invierno y caldean los ánimos de todos los asistentes tanto de locales como de visitantes.

El Carnaval de Ptuj sin dudad es una peculiaridad en el mundo, que recomendamos experimentar. Y no olvide llevar su disfraz para unirse a la algarabía de la ciudad.