Brac, la isla más grande de Croacia

Muchos son los que se embarcan en un ferry desde Split u otros puertos para realizar una grata visita a la magnifica isla de Brac. Gracias a estas conexiones marítimas es posible disfrutar de los encantos de su geografía, así como del gran ambiente que impera en sus poblaciones. Varias compañías operan este trayecto bastante asequible permitiendo situarte en la isla en menos de una hora.

Es aconsejable alquilar un vehículo una vez lleguemos a puerto para dejarnos llevar y perdernos en las pequeñas poblaciones y  recalar en las pequeñas y grandes playas que existen en su costa.

El puerto que nos recibe en Brac es Supetar, la ciudad más importante de la isla, dónde tiene lugar la vida más activa, y en la que encontraremos casi cualquier servicio dirigido al turismo. En Supetar os aconsejamos callejear entre sus rúas y ensimismaros por la  antigua iglesia de María Anunciación, que alberga joyas de valor incalculable.  Mientras paseas por Supetar el aroma de los olivos y los viñedos nos incita a degustar sus sabrosos vinos y aceites.


Una de las ciudades más conocidas por los viajeros es la ciudad de Bol, quizá por ser la única población de la Costa meridional que está habitada, por ello aquí confluye gran parte del turismo que acoge la isla. En la época estival se convierte en refugio de visitantes que copan las playas y chiringuitos de la zona, dotando a la ciudad de un ambiente muy juvenil y familiar.

Pero la atracción estrella de Brac es sin duda su playa, Zlatni Rat, dicen que es una de las playas más bonitas de Croacia, aunque personalmente creo que hay cientos de playas y calas en Croacia con más belleza. Eso sí, la playa de Bol o El Cuerno de Oro es diferente. Y es que su curiosa forma emulando a un cuerno hace que atraiga a todos los que acuden a la isla. Debido a las mareas cambiantes la forma de la playa varía transformando su forma originaria. Gracias a la fama de la playa numerosos bares y pequeños restaurantes hacen su agosto acogiendo a los turistas haciendo que la visita sea más confortable.

Para desplazarnos por la isla de Brac debemos saber que sólo existe una carretera principal que une las principales localidades y que atraviesan el Monte de San Vito, así que recuerda llevar las pastillas antimareo si eres de los que las curvas te afectan.

Muy cerca de Supetar se encuentra Pucisca, famosa por su cantera de mármol blanco, dicen los oriundos que de aquí salió la piedra para construir la Casa Blanca, el Edifico de las Naciones Unidas de Nueva York e incluso la Catedral de Santa Sofía en Estambul, así que imaginaos su importancia!!

Pero lo que  no debéis perderos si vais a Brac es la visita a el Monasterio de Blaca, un lugar perdido en la parte suroeste de la isla. Aquí se encuentra un antiguo Monasterio franciscano del Siglo XVI que contiene una historia muy interesante de la autogestión que llevaban a cabo los habitantes de tan curioso lugar. Para llegar al mismo hay dos formas de hacerlo, o bien si accedes a una pequeña cala con una embarcación y desde la misma existe un sendero que te lleva hasta allí, o bien desde  Dragovode, en interior, desde dónde existe una ruta que culmina en el monasterio.  Una experiencia súper recomendable.